El expansor de paladar es un aparato que ensancha poco a poco el maxilar superior del niño para ganar espacio y corregir una mordida estrecha. Se aprovecha una etapa concreta del crecimiento, normalmente entre los 6 y los 9 años, y el tratamiento suele durar de 6 a 12 meses según cada caso.
El ortodoncista os ha dicho que vuestro hijo necesita un expansor, o le habéis visto el paladar estrecho y la mordida un poco cruzada, y aparecen las dudas: ¿para qué sirve exactamente?, ¿a qué edad se pone?, ¿le va a molestar?, ¿cuánto tiempo lo tiene que llevar? Aquí os lo explicamos con calma, paso a paso.
En este artículo
¿A qué edad se pone el expansor?
El expansor de paladar funciona mejor mientras el hueso del maxilar superior todavía está creciendo. En el centro del paladar hay una unión (la sutura palatina) que en los niños aún no se ha cerrado del todo, y eso permite ensancharla con suavidad. Por eso la edad marca mucho el resultado: cuanto antes se valora, más fácil es guiar ese crecimiento. En Clínica Dental La Reina revisamos cada caso para ver si es el momento adecuado y si el expansor es la opción que más conviene.
Según la edad del niño
6 a 8 años
Edad más favorableLo idealLa sutura del paladar está abierta y el hueso responde muy bien. Es cuando resulta más sencillo ensanchar el maxilar y aprovechar el crecimiento para ganar espacio.
8 a 11 años
Aún eficazBuen momentoEn muchos niños la sutura sigue abierta y el tratamiento funciona bien. El ortodoncista valora con una radiografía si todavía se puede expandir con comodidad.
Tras el pico de crecimiento
Menos eficazA valorarCuando la sutura empieza a cerrarse, la expansión es más difícil y a veces hace falta otra técnica. Por eso conviene no dejar pasar la ventana de los primeros años.
La mejor forma de no llegar tarde es hacer pronto la primera revisión. Lo contamos en detalle en el artículo sobre a qué edad debe ir un niño al ortodoncista por primera vez. En esa visita se ve si el paladar es estrecho y si conviene actuar mientras el niño aún está creciendo.
El momento manda más que el aparato
El expansor aprovecha una etapa del crecimiento que no vuelve. Por eso la edad en la que se pone influye tanto: hecho a tiempo, el tratamiento es más corto y más sencillo que si se espera a que el hueso ya esté formado.
Para qué sirve y en qué casos
El expansor no se pone «por si acaso»: responde a necesidades concretas que el ortodoncista detecta en la boca del niño. Estas son las situaciones en las que suele indicarse.
Corregir la mordida cruzada
Cuando los dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo, la mordida está cruzada. El expansor ensancha el maxilar para que las arcadas encajen bien y la mordida se corrija durante el crecimiento.
Ganar espacio para los dientes
Si el paladar es estrecho, los dientes definitivos no tienen sitio para salir y se apiñan. Al ensanchar el maxilar se crea el espacio que necesitan, lo que a menudo simplifica la ortodoncia posterior.
Favorecer la respiración nasal
Un paladar muy estrecho puede ir asociado a respiración por la boca. Al ampliar la zona, en algunos niños mejora el paso del aire por la nariz, aunque esto siempre lo valora el profesional según cada caso.
Otras situaciones que conviene valorar
Muchas veces el expansor es el primer paso de un tratamiento más amplio. Al dejar las arcadas en su sitio, la ortodoncia interceptiva en Valencia trabaja sobre una base más favorable.
La succión del dedo o del chupete mantenida en el tiempo puede estrechar el paladar. Si es el caso, se aborda el hábito además de valorar el expansor.
Si el niño desvía la mandíbula hacia un lado al morder, conviene revisarlo pronto. Cuanto antes se corrige la mordida, mejor se acompaña el crecimiento de la cara.
Cómo se activa y si molesta
Qué va a notar los primeros días
Al principio es normal una sensación de presión en el paladar, algo más de saliva y que al hablar se le note un pequeño ceceo. Suele ser leve y pasa en unos días, cuando el niño se acostumbra. Si aparece dolor fuerte o algo se afloja, conviene avisarnos y revisarlo.
El expansor es un aparato fijo que va sujeto a las muelas, con un pequeño tornillo en el centro. La expansión se consigue girando ese tornillo un poco cada día con una llave especial, siguiendo la pauta que marca el ortodoncista. Es un gesto sencillo que los padres hacen en casa, y que al principio practicamos con vosotros para que os quede claro. Cada caso tiene su ritmo y lo ajustamos de forma individual.
Cómo es la activación en casa
- Giráis la llaveIntroducís la llave en el tornillo y dais las vueltas que os hayamos indicado, normalmente una al día, siempre en el mismo sentido.
- Notará algo de presiónEs la señal de que está funcionando. Dura unos minutos y luego se pasa. Si molesta mucho o no cede, mejor parar y consultarnos.
- Revisamos el avanceEn las citas de control comprobamos cuánto ha ensanchado el paladar y cuándo conviene dejar de activar y pasar a la fase de retención.
Cuánto dura y cómo es el día a día
El tratamiento con expansor tiene dos partes: una fase corta en la que se gira el tornillo y otra más larga en la que el aparato se deja quieto para que el hueso se consolide. En total suele ir de 6 a 12 meses, pero el tiempo exacto depende de cada niño y lo afinamos en consulta.
Las semanas de giro
Es la etapa en la que activáis el tornillo cada día. Suele durar unas pocas semanas, hasta que el paladar alcanza la anchura prevista. Es la parte más breve del tratamiento.
Dejarlo puesto sin activar
Una vez conseguida la expansión, el aparato se mantiene fijo varios meses más sin tocarlo. Ese tiempo es clave para que el hueso nuevo se forme y la anchura no se pierda.
Cepillado con el aparato
Como es fijo, hay que cepillar bien alrededor para que no se acumule comida. Un cepillo de cerdas suaves y, si hace falta, un irrigador ayudan a mantenerlo limpio durante todo el tratamiento.
Alimentos que lo pueden dañar
Conviene evitar chicles, caramelos pegajosos y alimentos muy duros, que pueden despegar o doblar el aparato. Con esa precaución, el niño come con bastante normalidad.
De un vistazo
| Fase del tratamiento | En qué consiste |
|---|---|
| Fase activa | Unas semanas girando la llave cada día |
| Fase de retención | Varios meses con el aparato fijo, sin activar |
| Revisiones | Controles cada pocas semanas |
| Higiene | Cepillado cuidadoso alrededor del aparato |
| Duración total aproximada | De 6 a 12 meses según el caso |
Es una guía orientativa: cada caso lo decide la valoración del profesional.
Mitos sobre el expansor
El expansor actúa sobre el paladar y la mordida, no deforma la cara. Lo que hace es guiar un crecimiento que ya se está produciendo. Los cambios son los que buscamos: más espacio y una mordida mejor encajada.
La colocación no es dolorosa. Los primeros días hay una sensación de presión al activar y algo más de saliva, molestias leves que suelen pasar rápido. La mayoría de los niños se adapta en poco tiempo.
No. El expansor corrige problemas de mordida y de espacio que afectan a la masticación y, a veces, a la respiración. Lo estético viene después, como consecuencia de que todo encaje mejor.
Es justo al revés. El expansor aprovecha que la sutura del paladar aún está abierta. Si se espera a que el hueso esté formado, la expansión es más difícil y puede hacer falta otra técnica.
Dudas habituales
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el expansor de paladar en niños?
Sirve para ensanchar el maxilar superior cuando el paladar es estrecho. Con eso se puede corregir la mordida cruzada, se gana espacio para que los dientes definitivos salgan bien y, en algunos casos, se favorece la respiración nasal. Siempre se indica tras una valoración individual.
¿A qué edad se pone el expansor?
Lo más habitual es entre los 6 y los 9 años, porque la sutura del paladar aún está abierta y el hueso responde muy bien. En muchos niños sigue siendo eficaz hasta los 10 u 11 años. El ortodoncista lo valora con una radiografía.
¿Cuánto tiempo se lleva el expansor?
El tratamiento completo suele durar de 6 a 12 meses. Hay una fase activa de unas semanas, en la que se gira el tornillo, y una fase de retención de varios meses en la que el aparato se deja fijo para que el hueso se consolide. El tiempo exacto depende de cada caso.
¿Duele o molesta mucho?
No suele doler. Los primeros días es normal notar presión al activar, algo más de saliva y un ligero ceceo al hablar. Son molestias leves que pasan al acostumbrarse. Si aparece dolor fuerte, conviene revisarlo.
¿Funciona igual en todos los niños?
No. Cada boca y cada crecimiento son distintos, y los resultados varían según cada paciente. Por eso el expansor, los tiempos y las activaciones se planifican de forma individual tras la valoración en consulta.
Clínica Dental La Reina · Valencia
El momento del tratamiento importa
El expansor de paladar aprovecha una etapa del crecimiento que no se repite, y por eso la edad en la que se valora marca tanto el resultado. Entre los 6 y los 9 años el tratamiento suele ser más sencillo y más corto. Si os han recomendado un expansor para vuestro hijo o le veis el paladar estrecho o la mordida cruzada, lo mejor es revisarlo pronto: en la valoración vemos si es el momento adecuado y os explicamos cómo sería todo el proceso en su caso.
Sobre Clínica Dental La Reina
Somos un equipo dental en el Cabañal, en Valencia, en la calle de la Reina. Acompañamos los tratamientos de ortodoncia infantil explicándote siempre para qué sirve cada aparato, cómo se usa en casa y qué esperar en cada etapa del crecimiento.
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