Una de las preguntas más frecuentes entre los pacientes que valoran un tratamiento ortodóncico es si realmente los brackets te cambian la cara. Y la respuesta, aunque sorprenda, es sí… pero no como piensas. Los brackets, especialmente dentro del campo de la ortodoncia estética, no alteran tus rasgos de forma artificial ni exagerada, sino que corrigen desequilibrios, mejoran la simetría y optimizan la relación entre los dientes, los músculos faciales y el hueso maxilar.